Laura Ramírez/ Ciudad de México.- Con el objetivo de paliar los efectos de la falta de agua y desarrollar mejores cultivos, investigadores del Instituto Politécnico desarrollaron una técnica que sirve para “sembrar” agua solidificada, lo que permite irrigar los plantíos y que las plantas crezcan de manera adecuada.
El ingeniero Sergio Jesús Rico Velasco, egresado del Politécnico, desarrolló una metodología para establecer unidades sólidas de agua, con lo que se lograría abatir los problemas desatados por la falta del líquido, que afecta principalmente a los estados del norte del país.
Por este procedimiento, el ingeniero Rico está nominado al Premio Mundial del Agua 2012, que otorga el SIWI (Stockholm International Water Institute), en Estocolmo, Suecia.
El proyecto de lluvia sólida se basa en una fórmula de poliacrilato de potasio, que permite gelatinizar los líquidos y rehidratarlos repetidas veces durante su vida útil, que va de 8 a 10 años.
Mediante esta técnica, las moléculas del agua se adhieren al poliacrilato de potasio –que es un polvo blanco tipo azúcar, al que el investigador denominó silos de agua-, y el líquido se gelatiniza. Por cada kilo de esta fórmula se solidifican 500 litros de agua, lo que equivale a media tonelada de lluvia sólida.
Este producto puede utilizarse en todo tipo de vegetación como pastos, bosques, campos, invernaderos y, sobretodo, en la producción de alimentos. Su eficacia está plenamente probada toda vez que desde 2005 el ex alumno politécnico realizó un estudio comparativo en sembradíos de maíz del poblado de Aguahedionda, en Autlán, Jalisco, donde se aplicaron los dos sistemas de riego: el tradicional, con lluvia líquida de temporal, con el que se cosecharon 600 kilogramos por hectárea, y el de Lluvia sólida, con el cual se recolectaron 10 toneladas de grano por hectárea.
“La Lluvia sólida es un sistema de riego que a diferencia de otros como el de goteo y cintillo, es el único que emplea agua en estado sólido; los resultados son extraordinarios porque la raíz se mantiene húmeda por varios meses, y se rehidrata en repetidas ocasiones con las precipitaciones”, resaltó.
El inventor explicó que el agua de lluvia se adhiere al gel localizado en las raíces de las plantas y este se humedece lo suficiente para que aproveche el agua necesaria, por tanto no hay desperdicio ya que el agua no se infiltra al subsuelo, ni se evapora.
“El hecho de almacenar el agua en estado sólido permite su transportación hasta los lugares de difícil acceso como montañas en donde se dificulta la entrada de una pipa de agua, sin embargo en animales de carga se logra llegar hasta los lugares más difíciles”, indicó.
La lluvia es capturada de los techos y otros medios, posteriormente es dirigida y almacenada en cualquier tipo de recipiente, una vez que la lluvia líquida está en contenedores, los silos de agua son agregados en proporción de una tapa rosca por cada litro de agua, con esto se inicia el proceso de solidificación de la lluvia.
El continuo crecimiento de los desiertos, el cambio climático y la incertidumbre de la temporada de lluvias, son problemas que se superan con la instalación de la Lluvia sólida en la raíz de las plantas.
La humedad permite la siembra, cosecha y sobrevivencia aún en temporada de sequía.
Los beneficios de la lluvia sólida se han comprobado también en los poblados de Perote, Veracruz; La Piedad, Michoacán; Topilejo, Distrito Federal, así como en la India con sembradíos de papaya, mango, cacahuate, algodón, trigo y palmeras de coco, los cuales con el sistema tradicional requieren riegos de 80 litros, una vez por semana, a diferencia del método con lluvia sólida, en el que sólo es necesario un riego de 50 litros cada tres meses.
En Colombia se implementó este novedoso método de irrigación en invernaderos de rosas y claveles y los resultados indicaron un ahorro de 75 por ciento en los costos de riego, un 100 por ciento en incremento de follaje y flores, y un 300 por ciento en desarrollo de raíces.
Desarrollan investigadores del IPN técnica para “sembrar agua”





